INTRODUCCIÓN
Sobre el autor
Biodata / Tania Agüero Dejo
Tania Agüero Dejo (Lima, 1968). Es poeta, artista plástica, fotógrafa y grabadora autodidáctica. Egresada de la Escuela Nacional Autónoma Superior de Bellas Artes del Perú. Ha publicado el libro de poemas Route 66 (2007). Sus poemas han aparecido también en la revista literaria Imaginario del Arte y en la plataforma digital Ciberayllu. Tiene además reseñas publicadas en revistas literarias locales e internacionales como Electronic Green Journal (University of Idaho). Asimismo, se han dado a conocer sus textos en la antología de poetas latinoamericanas En la Frontera Editorial. Presentó la muestra pictórica individual Pagapu. También ha participado en las exposiciones colectivas como Macumba (2015), Warmi / Mujer (2016), Rumbo al Centenario de Bellas Artes (2017), Al pie de la letra – Ruta poética de los artistas visuales – (2018), entre otras. Sus fotografías se han exhibido elogiosamente en Lomas de Mangomarca y Raymi. Ha publicado el cuento para niños Mingo viene volando. El Son de los diablos (2021), por el Ministerio de Cultura y el Centro de Desarrollo Étnico. Estuvo presente en la muestra “Grabado: el arte de la impresión”, en la sala de exposiciones Humberto Currarino, del distrito de Bellavista (Callao) y en la Exposición virtual de Arte: “La Casa de la Moneda entre escultores y grabadores”. En diciembre de 2022 estuvo en “Pinceladas artísticas” (Perú-Italia) en la Sala Currarino.
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Testimonio sobre la ascendencia China
por Tania Agüero Dejo
Escuchar Testimonio
Me contaron que mi bisabuelo, Alberto Ho, que vivió en Cantón, buscaba mejores oportunidades y por ello se dirigió entonces a Hong Kong. Eso lo prueba una partida de mi abuelo, en la cual, aparece la palabra Hong Kong. Desde ahí hizo viaje mi bisabuelo a San Francisco (Estados Unidos) y allí tampoco se halló. Finalmente se quedaría en Chiclayo (Perú), donde formó familia y capital. Sus descendientes se casaron con portugueses y lugareños. Mi abuelo, Antero Dejo León, llegó a ser general de Brigada de la caballería y Director del Caem. Así mismo dio el discurso post mortem del Aviador José Abelardo Quiñones. El apellido Ho fue cambiado por Dejo debido a que las personas lo relacionaban con el verbo joder y se generaba una situación de burla, por ejemplo con los niños en el colegio o con las muchachas casadas de la familia porque al juntar el apellido Ho con los apellidos de sus esposos sonaba “jode” fulano y zutano “jode” tal apellido. Por ello mis familiares mayores cambiaron el apellido por Dejo. Es lo que me han contado mi mamá y mis tías. La que habla es poeta, fotógrafa y artista plástica egresada de Bellas Artes. En casa siempre se hablaba del orgullo chino, allí se cocinaba siempre los fines de semana y se departía en familia, otros días los mayores iban a casa de los parientes más ancianos, como a casa de la tía Clara Dejo, eximia cocinera. El apellido Dejo es muy respetado en la comunidad tusán. Recuerdo haber estado en un sinnúmero de fiestas familiares solamente de ojos alargados, muy conversadores, y siempre a mis tías y a mi madre en la cocina hablando del abuelo Antero y sus múltiples viajes a la serranía del Perú y a los Estados Unidos. Nunca dejaron de nombrarlo, pues era el patriarca de la casa. Las reuniones en casa eran muy bulliciosas, con los niños corriendo por todas partes cuando no había festividades salíamos a buscarlas a Capón, a disfrutar de la variedad de platos que allí se servían. Mi primer gran encuentro con el arte chino fue cuando vi unos pinceles de bambú y una tinta en un escaparate. Así, que desde muy temprana edad me dediqué a copiar todo lo que veía en tinta china. Mi padre solía comprarme fascículos de arte, de ahí sacaba mis dibujos, copiaba también los dibujos animados del televisor y poseía una gran enciclopedia con muchos tomos de donde tomaba apuntes con tinta. Mi madre y mis tías siempre contaban de mis tíos que hablaban chino y que se dedicaban a los negocios en el norte del Perú. Otros gustan de la pesca, algunos practican la pesca submarina. Otros tíos abuelos se dedicaron al área castrense. También mi papilla, el abuelo, que así lo llamábamos. Cuando niños nos gustaba estar sentados en la sala y contar historias, leer libros en voz alta, así como gozábamos de jugar a la cometa en el parque cercano. Me imagino que en mi caso la tusanidad está dada por las grandes conversaciones en casa de tema chino y de nuestros ancestros, así como por la variedad culinaria de la casa. La poesía era para mí una característica tusán que sin saber iba desarrollando en muchos cuadernos escolares perdidos a la actualidad, cuyos temas estaban relacionados a la contemplación de los elementos de la naturaleza, sobre todo a los pájaros. Otra de las actividades propias de la casa, que pienso reflejan la raíz china, era la crianza de palomas que mi tío tenía a cargo, pero que eran disfrutadas por toda la casa familiar. Además de palomas habían periquitos verdes llamados piwichos, loros de cabeza roja, loros de frente roja. En mi casa no se podía vivir sin aves y muchas de ellas vivían sueltas haciendo vida familiar con nosotros.
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Poemas & fragmentos
de escritos
01
Poema Batalla de dragones
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A mi abuelo Antero
Entro en aquel restaurante donde me sirven
esa sopa aguada llena de verduras afuera
logro escuchar voces circundantes que
animadas por el movimiento de la ciudad
nunca aquietan sus pies en un mismo
lugar.
En la trastienda niños sentados en cajas sucias
me hacen irremediablemente recordar mi ciudad
sus ojos alargados son parte de los míos así
como esas ganas de hacerlo todo en un
instante un presentimiento curva mis costillas
ese airecito se siente parte de mi pasado cuento
las monedas de 25 centavos juego con esa
cajita de acrílico quiero encontrar mis ojos en
ellos compartir el mismo silencio. Después de
haber cruzado mares pensar en mi bisabuelo él
pasó por acá antes de ir a Perú quisiera saber
qué diferente habría sido si él se hubiese
quedado en San Francisco.
Resuelvo caminar sobre sus pasos pasar
por las mismas calles cuesta arriba ver
los mismos rostros oler a rancio en las
esquinas. Los dragones pasan por mis
pies escucho los tambores de los
ejecutantes me siento parte de estas
veredas sucias de estos dragones
imborrables sensación que me ha
acompañado desde siempre.
—
Del poemario Route 66
02
Poema San Francisco (Chinatown)
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Desde que llegué a San Francisco oí esos
cantos de dragones sus colas coronaban mis
cabellos de rojo como también coronaban
mis frentes alargadas. Me costó un poco de
trabajo entender al comienzo que ya me
encontraba en casa una vez olidos los
panecillos desteñidos en las vitrinas pude
comprenderlo un poco más entonces vi al
chino flautista sentado cerca del Bank of
America caramba me dije ahora sí puedes
tener la seguridad de que estás en casa. El
sabor de los platos fue recompensado con
todo lo que allí pude comprar siempre me
dijeron que los chinos éramos sucios me
acomodé a la idea nunca me importaron
igual los comentarios de los blancos. Me
paré a observar un rato los tranvías la
gente subía y bajaba a la mala unos
pasaban sin mirar otros sonreían finalmente
me refugié en un restaurante lo escogí
entre varios entablé conversación con la
dueña me fascinó esa película china que vi
desde mi mesa el plato de sopa que pedí
llenó mis extravíos saber que allí entre toda
esa multitud se encuentra esa sangre de
dragón que siempre me pregunté de dónde
venía.
—
Del poemario Route 66
03
Poema Los pájaros de mi ventana
Escuchar
Pájaros en mis ventanas me sonríen
ellos al igual que yo han decidido
tomar con gran fuerza el aire del cielo.
sus gorjeos me llenan el pecho
así como yo misma lleno mi copa de vino
sin vergüenza sin tapujos
porque es fácil para nosotros
los pájaros disipar todo entre el viento
alivianar las alas
desplegar locuras sin ningún miramiento
estremecer mis cuerpos y los suyos
ser unidad que vuela en medio
de los árboles azules.
—
Del poemario inédito Bambú en la corriente
Publicado en la plaqueta El canto del Huerequeque. Año I, Núm. 1
04
Poema Río Rímac
Escuchar
Tus aguas están vacías y secas
eso dicen la mayoría de los limeños
apestas a mierda henchida
eso también lo dicen los limeños
pero a mí que soy parte Lima
que soy parte sierra
me hueles a veces a eucaliptos
dejados en veredas lejanas
y logro ver entre mis sueños
esa casita de madera que
construyó mi padre
tan cerca tan lejos
tan cerca de una mina.
—
Del poemario inédito Bambú en la corriente
Publicado en la plaqueta El canto del Huerequeque. Año I, Núm. 1
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Publicaciones
Publicaciones
Route 66
Poemario
Los poemas se hicieron pensados desde el inicio como una unidad, en la cual se habla de los chicanos (Infernus y Entre carnales y gringos), Ciudades en batalla (crítica a los Estados Unidos, su sociedad y sus seres marginales), donde el origen chino de la autora se manifiesta en los poemas Batalla de dragones y San Francisco (Chinatown), Espacios abiertos habla sobre sus espléndidos paisajes (dedicado a las etnias indígenas de ese país), mientras que Armónica negra está dedicada a los afroamericanos. Finalmente Refugio nos habla del deseo de volver a casa, pues aunque tiene ese país norteño buenas expectativas para algunos, para otros solo representa la opresión de los más débiles.
Lluvia Editores, 2007
Ver libroCreadoras de la noche
Poemario
Plaqueta que apareció en medio de la vorágine juvenil explorativa, en que los sentidos, la piel y los sinsentidos se agolpan para mostrarse por medio de juegos, miradas y la complicidad de estos seres de la noche, que gustosas aceptan su destino, en medio de las luces y los bailes, y sin arrepentimientos, formando una metáfora lúdica poética.
Autoedición, 2007
Ver libroEl canto del huerequeque. Año I, Núm. 1
Poemario
Plaqueta que reúne una selección de los poemarios inéditos Casa de té, Bambú en la corriente y Espíritus. El ave, figura central de esta plaqueta, marca el sentido estético de la influencia china heredada en el hogar, la crianza de aves, una actividad familiar durante la infancia de la autora. En la portada y en las páginas interiores aparecen dibujos de aves elaborados por Tania Agüero Dejo como la mielera, el chauco, el chivillo, el jilguero y el siete colores.
Ediciones Huerequeque, 2007
Ver libroEl canto del huerequeque. Año II, Núm. 1
Poemario
Esta plaqueta reúne una selección de poemas dedicados a Áncash, tierra natal de la abuela paterna de la autora.
Ediciones Huerequeque, 2008
Ver libroMingo viene volando. El son de los diablos
Cuento
La historia de Mingo viene volando. El son de los diablos se centra en las remembranzas de un gallinazo que se posa en lo alto de los edificios e iglesias y observa lo que pasa abajo, en las calles, a los personajes humanos que habitan la ciudad de herencia virreinal. Agüero Dejo, rinde homenaje al destacado pintor Pancho Fierro, ya que reactualiza sus bellas acuarelas, las mismas que sirven de escenario para narrar una historia de un ave, Mingo el gallinazo, quien apela a la tradición oral y musical, a la copla, para amenizar la historia que cuenta sobre un pasado de ensueño.
Centro de Desarrollo Étnico (CEDET), 2021
Ver libro
Comentario
literario
Tania Agüero Dejo es poeta y artista plástica. Tras un viaje por Estados Unidos, publicó el poemario Route 66 (2007) con poemas de crítica social dedicados a los indígenas, chicanos y afroamericanos, como “Infernus”, “Entre Carnales” “Gringos” y “Armónica”, en los que se critica el racismo y marginación de las minorías en Estados Unidos. Otros, como “Espacios Abiertos”, elogian los paisajes de Estados Unidos y al final en “Refugio” se celebra el ansia de volver a Perú. Dos de los poemas de la colección hacen referencia a su ascendencia china: “Batalla de dragones”, dedicado a su abuelo, y “Chinatown”. Agüero Dejo también cuenta con poemarios inéditos inspirados en su ascendencia china como “Bambú en la corriente” y “Casa de té”, algunos poemas han sido incluidos en la plaqueta El canto del huerequeque. Por su parte, el cuento infantil Mingo viene volando. El son de los diablos (2021) trata de un gallinazo llamado Mingo que, desde los tejados de Lima, compara la ciudad de hoy con la de un pasado idealizado y armonioso. Mingo conoce personajes históricos importantes y participa de las fiestas locales y describe la flora y fauna local. La narración didáctica, que incluye elementos culturales afroperuanos y folclóricos, como la danza del son de los diablos del carnaval, se completa con acuarelas y tintas chinas de la autora y del artista Francisco Fierro. Como explica la autora, su celebración del aporte de la cultura afroperuana se debe a que se crió con una niñera afroperuana que le contaba historias de su barrio.
Por: Ignacio López-Calvo